The River Basin Committees of Chiriquí Province toured a controversial rock and gravel extraction site today in Paso Ancho.
A Ministry of Public Works engineer defended the project while some residents and members of the committees said they worried that aggressive extraction efforts had weakened the banks of the Chiriquí Viejo river, making it more vulnerable to deadly flash floods. (Haga clic aquí para acceder a la versión en español de este artículo).
Bagatrac, the private contractor carrying out the project, has no plans to extract additional rocks from the river and is focused on hauling away tons of material that already has been crushed into gravel at the site, the public works engineer said.
The contractor is expected to remove the gravel and its equipment by around May 17, the engineer said. The company’s contract expires on May 18.
The project went into operation without any prior environmental impact studies because it was approved during a 2024 state of emergency that was declared after deadly floods and landslides.
Ernesto Ponce, the regional director of the Ministry of Environment, or MiAmbiente, said further extraction would require an environmental impact study and consultation with the local community.
“Nothing more can be taken from here,” he said.
Yolanda Yovanovich, an activist on the committees, said she hopes that the government does not go back to the river for gravel the next time there is an emergency.
She complained that the committees have lacked first-hand information about the project, and are just now learning about ecological harm dredging has reportedly caused. As she put it: “The baby has already been born.”
Activists oppose extraction of rocks and gravel from the river because its ecosystem is particularly fragile. The riverbanks contain volcanic soil that crumbles and erodes easily, especially after rocks and boulders are removed.
The river’s currents have proven to be unpredictable, sometimes shifting direction, causing hillsides to collapse and wiping out homes.
The Ministry of Commerce and Industries authorized the extraction of 50,000 cubic meters of material, according to Resolution 09. (Hats off to government officials who gave it to me earlier today. Download the document here).
The document says extracted material will be used for road and infrastructure improvements in nine critical points in the Tierras Altas District. These points have traditionally been vulnerable to damage from heavy rains, landslides and flooding. For more on that, see “SOS Río Chiriquí Viejo.”
The public works engineer who joined today’s visit to the extraction site said is also being used for road repairs and paving in Volcán, the largest town in Tierras Altas.
Some members of the committees complained about that, saying the Volcán projects are routine and have nothing to do with the 2024 state of emergency.
A Spanish-language translation by Google Translate is below:
En Español
Los Comités de Cuencas Hidrográficas de la Provincia de Chiriquí visitaron hoy un controvertido sitio de extracción de roca y grava en Paso Ancho.
Un ingeniero del Ministerio de Obras Públicas defendió el proyecto, mientras que algunos residentes y miembros de los comités expresaron su preocupación de que las agresivas labores de extracción hubieran debilitado las riberas del río Chiriquí Viejo, haciéndolo más vulnerable a inundaciones repentinas mortales.
Bagatrac, la empresa privada a cargo del proyecto, no tiene planes de extraer más roca del río y se centra en el transporte de toneladas de material que ya ha sido triturado en grava en el sitio, según indicó el ingeniero de obras públicas.
Se espera que la empresa retire la grava y su equipo alrededor del 17 de mayo, agregó el ingeniero. El contrato de la empresa vence el 18 de mayo.
El proyecto se puso en marcha sin estudios previos de impacto ambiental, ya que fue aprobado durante el estado de emergencia declarado en 2024 tras las devastadoras inundaciones y deslizamientos de tierra.
Ernesto Ponce, director regional del Ministerio de Ambiente, o MiAmbiente, afirmó que cualquier extracción adicional requeriría un estudio de impacto ambiental y una consulta con la comunidad local.
“No se puede extraer nada más de aquí”, declaró.
Yolanda Yovanovich, activista de los comités, expresó su esperanza de que el gobierno no vuelva a extraer grava del río la próxima vez que haya una emergencia.
Se quejó de que los comités carecían de información de primera mano sobre el proyecto y que recién ahora se están enterando del daño ecológico que, según se informa, ha causado el dragado. Como ella misma dijo: “El bebé ya ha nacido”.
Los activistas se oponen a la extracción de rocas y grava del río porque su ecosistema es particularmente frágil. Las riberas contienen suelo volcánico que se desmorona y erosiona fácilmente, especialmente después de la extracción de rocas y cantos rodados.
Las corrientes del río han demostrado ser impredecibles, cambiando de dirección en ocasiones, lo que provoca el derrumbe de laderas y la destrucción de viviendas.
El Ministerio de Comercio e Industrias autorizó la extracción de 50.000 metros cúbicos de material, según la Resolución 09. (Mis respetos a los funcionarios gubernamentales que me la entregaron hoy. Descargue el documento aquí).
El documento indica que el material extraído se utilizará para mejoras viales y de infraestructura en nueve puntos críticos del Distrito de Tierras Altas. Estos puntos han sido tradicionalmente vulnerables a los daños causados por fuertes lluvias, deslizamientos de tierra e inundaciones. Para más información, consulte “SOS Río Chiriquí Viejo”.
El ingeniero de obras públicas que participó en la visita de hoy al sitio de extracción mencionó que también se está utilizando para reparaciones y pavimentación de carreteras en Volcán, la ciudad más grande de Tierras Altas.
Algunos miembros de las comisiones se quejaron al respecto, argumentando que los proyectos de Volcán son rutinarios y no tienen relación con el estado de emergencia de 2024.


